El teflón es capaz de resistir temperaturas de unos 260º C durante largos periodos sin apenas sufrir modificaciones, por ello presenta excelentes propiedades dieléctricas y de aislamiento eléctrico.

Al ser un material inerte, también es antiadherente y por ello es resistente a la mayoría de los ácidos y a muchos disolventes orgánicos.

Además de sus propiedades antiadherentes y su bajo coeficiente de fricción, el teflón posee también una alta resistencia, tanto a la humedad como al paso del tiempo y a los rayos ultravioletas (UV). Del mismo modo su antiadherencia lo convierte en un material impermeable y de fácil de limpieza.

Por todos estos motivos, el teflón es un material muy versátil y se puede utilizar en muchos ámbitos.