El PVC tiene una elevada resistencia a la abrasión, junto con una baja densidad, buena resistencia mecánica y al impacto y es estable e inerte.

Tiene una alta durabilidad, los productos de PVC pueden durar hasta más de sesenta años. Además, no se quema con facilidad ni arde por si solo y cesa de arder una vez que la fuente de calor se ha retirado.

Es un buen aislante eléctrico, se vuelve flexible y moldeable sin necesidad de someterlo a altas temperaturas y mantiene la forma dada y propiedades una vez enfriado a temperatura ambiente, lo cual facilita su modificación.

El PVC tiene también alto valor energético, es un material rentable y muy resistente a la corrosión.