La característica más relevante del arnite frente a los demás termoplásticos es su gran rigidez. Posee gran tenacidad por lo que se ve reducida su resistencia al impacto.

Tiene un bajo coeficiente de desgaste en ambiente húmedo, elevada estabilidad dimensional por su reducida dilatación térmica, muy baja absorción de agua y buenas propiedades dieléctrica, además de buena resistencia química.

El arnite cumple, también, con las normas legales de su uso en contacto con alimentos.